Quizá el sueño de muchos de nosotros sea vivir en una casa con vista al mar, un inmobiliario decorado con cierta rimbombancia, de aun amplio jardín frontal, nuestras mascotas corriendo por ahí y jugando con nuestros hijos. Podemos tener el dinero suficiente para concretar nuestros sueños de la casa ideal, pero quizá nuestra familia sea un poco difícil por decirlo de alguna forma. Quizá ellos tengan otras perspectivas menos materialistas y su horizonte sea otro. Quizá quieran enfocarse en cultivar sus espíritus. Quizá nuestros hijos sean rebeldes y simplemente no quieran mudarse por no alejarse de su querido vecindario y no perder amigos o evitar pasar por el trance de adaptarse a una nueva escuela.
Imaginándome familias difíciles inmediatamente se me vino a la cabeza el estreno en cine de la película Los Simpson. Sin duda la fama de esta peculiar familia ha dado la vuelta al mundo desde que apareciera en nuestros televisores allá por los primeros años de la década del noventa. Fue una serie que rompió esquemas pues hasta entonces el mundo de los dibujos animados estaba circunscrito prácticamente a la fantasía y a la ensoñación tomando como referentes ideales reales, ficticios o incluso posibles de realizar. Sin embargo la serie Los Simpson se caracterizó por su sátira de la realidad, fue prácticamente un desnudar de lo que se teje en muchas familias modernas con hijos cada vez más despiertos y socarrones. Y los padres tampoco nos salvamos de estas joyas escondidas. Finalmente todos somos un entramado de defectos y virtudes. Lo que hace esta serie es poner la lupa en los defectos y prender los reflectores a los ojos de todo el mundo. El artífice de este revulsivo social es Matt Groening que logró editar su serie para la televisión gracias a la visión de futuro de la cadena de televisión estadounidense Fox a través de su cadena Gracie Films, que apostó por esta serie. Los resultados fueron sorprendentes, casi medio millar de episodios producidos en las 18 temporadas que ha durado la serie y 21 premios Emmy junto a otros 22 premios Annie, además de su ingreso en el Salón De
La Fama De Hollywood.
Y pensar que un dibujo animado no aparecía en horario estelar desde los lejanos años sesenta cuando Los Picapiedra se metieron en nuestros corazones a través de la televisión. Su creador Matt Groening cuenta que creó la trama en poco menos de media hora y sostiene que la trama es una sátira y crítica hacia la sociedad estadounidense. No podemos pensar sino que Groening es un gran ingenuo o un gran marketero porque Los Simpson y sus disparatadas situaciones en el día a día familiar de hecho reflejan a más de una sociedad o mejor dicho a más de una familia al interior de sociedades heterogéneas. Lo cierto es que Homero Simpson junto con su familia y todos los personajes de la historieta han llegado a las pantallas del cine en estreno a nivel mundial, gracias a la aguda visión de su creador que advirtió que la globalización terminaría por descubrir lo que en verdad se vive en la intimidad familiar de los hogares y supo darse cuenta que en los años venideros a su creación la gente disfrutaría de esta suerte de inofensivo vouyerismo.