Durante una época, los hoteles de la ciudad de Benidorm solo estaban abiertos durante el verano, debido a que la demanda era mayor. Actualmente, la situación ha cambiado totalmente puesto que casi el 90% de los hoteles funcionan durante todo el año, incluso en los meses de invierno. Esta nueva tendencia ha permitido incrementar los ingresos al máximo y, claro está, llegar a una mayor cantidad de públicos.
Un ejemplo de esto es la gran cantidad de personas de la tercera edad que llega a los hoteles cuando la demanda es menor. Por estos días, muchos de los hoteles de la ciudad están saturados de ancianos que buscan una sola cosa: diversión. Un ejemplo de ello es el hotel Fleming, que actualmente ha visto a muy pocas personas jóvenes alojarse en sus habitaciones. Por el contrario, los adultos mayores han llenado la mayor parte de los cuartos para disfrutar de los últimos días que les quedan para divertirse antes de que los jóvenes lleguen.
El hotel en cuestión cuenta una variada oferta para sus clientes. Entre las actividades ofrecidas destacan las sesiones de taichí, los juegos de dardos, las noches de bingo y los muy solicitados bailes en grupo. Como se puede apreciar, hay diversión para todas las edades en las ciudades del Mar Mediterráneo. El hotel Fleming es tan solo un ejemplo de todo lo que hay por ver.