Antes de repartir consejos e indicaciones, deseo hacer una reflexión relacionada a la industria inmobiliaria en España: hace poco menos de un año, el relator especial de la ONU para la Vivienda, Miloon Kothari, cumplió el encargo -asignado por el mismo gobierno ibérico- de analizar la situación de la comercialización de inmuebles en el país. En resumen, su veredicto solicitó al Estado intervenir en el mercado y advertir una futura crisis en el sector.
Algunos ojos críticos vieron esto como una manipulación mediática para inflar la realidad a partir de un enfoque erróneo, responsabilizando, más bien, al sector privado y sus intereses tranzados con el Gobierno. Diatribas a aparte, esperamos una solución que comulgue con el derecho igualitario de todos de acceder con facilidades a los inmuebles. Ojalá cada vez más personas puedan comprar casas dignas que permitan su desarrollo personal. Bien, hoy el reto es cómo abrir un bar en España.
En realidad, es más propio decir que alcanzaré unos tips para elegir la propiedad correcta, en este caso para montar un negocio. Tal vez ya tenemos uno y queremos instalar una sucursal en algún otro lugar. Sea cual fuere el caso, es necesario hacer una tarea inicial (si no se ha hecho): definir nuestro público objetivo o rango de personas cuyas necesidades serán nuestra materia primera para estudiar su demanda y adecuar a ella nuestra oferta (productos y servicios). Pero aquí no estamos en lecciones iniciales de Márketing. Así que me corresponde hablar de la ubicación. Ésta depende de nuestro mercado meta.
Por ejemplo, si nuestro bar se dirige a turistas extranjeros, es ideal establecerlo cerca de ellos: Costa del Sol, Costa Blanca, Costa Brava y demás atractivos costeros. Pero también están las limitaciones de temporada: si establecemos nuestra empresa frente a estas zonas veraniegas, en invierno tendremos, con probabilidad, ciertas bajas en las ventas. Si por el contrario, establecemos nuestro negocio en un barrio con habitantes regulares de clase media, tendremos más constancia en las transacciones. Debemos pensar muy bien antes de tomar una decisión.
También podemos hacernos de un problema si no nos adecuamos al ritmo de una zona muy transitada, ante la eventual decisión de ubicarnos allí. También saber abaratar los costos de producción es fundamental. En ese sentido, si adquirimos un local amplio y ostentoso, tendremos que manejar un personal más numeroso y la planilla de egresos será mayor. El aspecto económico también se cuida separando un ahorro o dinero intocable (caja fuerte), al momento de la compra. Es inocente invertir la totalidad de nuestro dinero en un espacio grande si no estamos en capacidad de administrarlo. También es saludable tomar en cuenta los gastos burocráticos que desembolsaremos al realizar la transferencia de la propiedad. La licencia, por ejemplo, es clave. No falta quienes evaden la ley y lamentan la eventual clausura de su empresa. A tomar en cuenta.
En conclusión, no debemos desesperar y realizar compras apuradas. La industria inmobiliaria es muy diversa y siempre tiene una oferta a nuestra medida. Debemos elegir el inmueble en base a nuestro plan estratégico de Márketing y estar siempre atentos a todas las aristas del tema, hasta agotarlo. La certeza se gana investigando.