EL BAÑO DEL METROSEXUAL

Posted on Monday 27 August 2007

Cuando uno construye un inmobiliario lo hace con mucho esfuerzo. Quizá el factor económico no sea un elemento determinante a la hora de construir ese inmueble mediterráneo que tan orgullosos mostramos a nuestros visitantes. El esfuerzo en tal caso es trasladado a la consecución del mismo. Buscamos al mejor ingeniero y al mejor arquitecto en base a nuestras referencias y nos afanamos en la construcción de nuestro inmueble. Cuidamos los detalles ya que nuestra futura casa será de un solo piso. Aunque quizá nos animemos por un pequeño altillo a modo de penthouse que nos distinga del resto de construcciones. La distribución es muy importante para nosotros y tratamos de que los ambientes del inmobiliario se encuentren muy bien dispuestos, unos a continuación de otros. Un jardín interior es viable pero de preferencia en la parte posterior como remate de casa y que sirva de asentamiento a la alberca, tan necesaria si tenemos niños pequeños en casa. La sala de estar debe estar separada de los cuartos para que en caso de reuniones con amigos no molestemos a los miembros de la familia que prefieren agolparse en sus cuartos y descansar. Cuidamos que cada habitación tenga su baño independiente y  a parte de eso tener un baño de visitas en el recibidor o cerca.

 

            Y así vamos detallando hasta el final. Los acabados son tan importantes como las bases y son la cereza sobre el pastel. Los zócalos impecables y los vinílicos del piso de la sala brillando. Los techos adornados con hermosas lámparas y en los pisos alfombras elegantes y sobrias. Los azulejos de los baños casi transparentes por su limpieza. La construcción ha terminado y pasmos a mudarnos, lo cual requiere el último envión de esfuerzo para brincar sobre los muebles de la sala en rubrica de aprobación. Pero ¿Qué pasa si al poco tiempo el “pastel” que preparamos no nos digiere bien? No me estoy refiriendo a alguna contrariedad a la hora de construir o algún detalle insalvable que se nos haya pasado en el momento de edificar. Sino a que uno de los ingredientes no marcha bien, me refiero a alguno de los miembros de la familia. En este caso mi hijo fue el elemento discordante. Yo no había construido con tanto esfuerzo esa hermosa casa mediterránea y ultimado tan cómodo baño para que él termine realizando prácticas que nos son propias de un jovencito. No es lo que están pensando, no me refiero a la esfera fisiológica que asiste a todo joven adolescente y en la que los padres debemos hacernos de la vista gorda. En este caso me refiero a un problema de conducta, creo yo, en que, nosotros los padres, si podemos intervenir aunque sea con unos cuantos consejos.

 

            Sucede que mi hijo ha caído presa de la vanidad y pasa horas mirándose en el espejo del baño. Se preocupa en exceso, creo yo, por su imagen. No digo que esté mal cuidarse y estar en forma pero creo que con asearse bien a diario, llevar una vida sana y una hora de gimnasio al día es suficiente. Vestirse bien también es importante pero no gastarse todo en ropa y lo que es peor en productos cosméticos como cremas para las manos por ejemplo. Me choca ver a mi hijo convertido en todo un metrosexual. El fenómeno Beckham si que ha hecho daño y ahora hay más hombres en las peluquerías.


Related Posts

  • No related posts

No comments have been added to this post yet.

Leave a comment

(required)

(required)


Information for comment users
Line and paragraph breaks are implemented automatically. Your e-mail address is never displayed. Please consider what you're posting.

Use the buttons below to customise your comment.


RSS feed for comments on this post | TrackBack URI