Los efectos nocivos de la crisis inmobiliaria española cada vez se hacen más notorios. No solo ha generado malestar social, principalmente en la gente joven, sino que también se presume que en poco tiempo ocasionará la pérdida de más de un millón de empleos a nivel nacional.
El golpe más fuerte se lo lleva la población en general, ya que cada vez es más difícil conseguir una vivienda decorosa y a buen precio. Sin embargo, las empresas inmobiliarias también han visto sus ingresos notoriamente mermados ya que la curva de demanda está cayendo en picada.
A diferencia de las personas comunes y corrientes, las empresas corredoras de inmuebles, sobretodo las más grandes, pueden hallar la solución a sus problemas de una forma bastante simple. Uno de los proyectos más recientes y ambiciosos del grupo Menchero es un ejemplo de ello.
Cabe destacar que este reconocido grupo inmobiliario nunca ha puesto en marcha algún proyecto fuera del territorio nacional. Es más, es de conocimiento público que ha invertido millones de euros en ciudades como Madrid, Toledo y Barcelona pero, como era de esperarse, la crisis ya hizo mella en sus ingresos. Como respuesta a la realidad del sector, esta empresa ha decidido iniciar un millonario proyecto en Rumania.
En total serán 1600 millones de euros los que se convertirán en ladrillos para la edificación de 54 mil viviendas, entre otros inmuebles. Sohatu es la ciudad elegida para emprender este proyecto que sin duda generará una gran cantidad de ingresos y puestos de trabajo.
¿Será que al no existir un mercado próspero en España, estos magnates han decidido probar con un público extranjero? La respuesta parece ser que sí. Enhorabuena para ellos, sin embargo aquí, en España, los jóvenes seguimos viendo como empeora el panorama. Cada vez es más difícil conseguir una vivienda digna sin sentir que nos están robando.