SI VEN POR AHÍ A SALOMÓN, DÍGANLE QUE LO ESTOY BUSCANDO

Posted on Wednesday 19 September 2007

La paz y la tranquilidad del inmobiliario de mi suegro se vio amargamente interrumpida a raíz de un diferendo de opiniones acerca de una más que posible mudanza. Mi suegro se muestra reacio a la mudanza, contrariamente a mi suegra que encajó muy bien la idea de una mudanza a una casa mediterránea. La idea fue planteada por la hija mayor de ambos durante la sobremesa que hiciéramos luego del almuerzo y fue a partir de esos instantes que el ambiente se enrareció y no se llegó jamás a un punto de equilibrio en la que todas las partes estén contentas.

 

            Sucede que en un principio mis suegros compartían su casona con sus dos hijas. Al cabo de un tiempo, la hija mayor de ellos se mudó a uno de estos modernos inmuebles mediterráneos dejando solamente a su hermana y la servidumbre en compañía de sus padres que ya son ancianos. Pasaron algunos años y mi suegro abandonó su hobby de la pintura y se refugiaba en su gran colección de discos y de libros, cultura y sensibilidad le sobraban, pero seguía haciendo acopio de la misma. Por su parte, mi suegra, su esposa, encontraba placer en los quehaceres simples de la casa, en las compras de artículos para el hogar y, de un tiempo a esta parte, llevándole la contraria a su marido en casi cualquier planteamiento, opinión o sugerencia de este. En ese plan habrán pasado unos tres años, mismos en los cuales las discusiones eran cada vez más acaloradas, buscando cada uno su propio espacio, que encontraban sin ningún problema pues la casa de ellos es realmente grande. A su vez, al comienzo de este proceso de deterioro, la hija menor del otrora feliz matrimonio, tuvo un vástago, que por cierto se convirtió en la alegría de ambos ancianos. El problema se ha agudizado en estos últimos meses pues la hija menor del matrimonio se encuentra en las últimas instancias de su mudanza a un inmobiliario, mediterráneo igualmente, un poco buscando otros climas y un poco alejándose del ambiente cargado que se respira en la casa de sus padres. Evidentemente cargará con su hijo dejando a sus padres sin mayor fuente de entretenimiento.

 

            Para ser justos debemos decir que, mi suegro, al ser coleccionista, puede sortear con mayor fortuna la situación, encontrará refugio en sus colecciones de pintura, de discos, de estampillas y de libros. En ese sentido el hombre es más autosuficiente y seguramente visitará a sus hijas y nieto de vez en cuando. En la otra orilla la situación es un tanto más penosa, pues mi suegra ya acusó el golpe desde que se dio a conocer la noticia de la mudanza de su nieto, habiendo mermado sus ánimos y su acostumbrada vitalidad desde aquel entonces y potenciando los viscerales ataques contra su, todavía, esposo. Ahora bien, ya que se planteó la posibilidad de vender esa antigua casona y adquirir un inmobiliario en una zona cercana a la que viven sus hijas, mi suegra ha visto renacer sus esperanzas de estar cerca de su adorado nieto y, por supuesto, aprobó la idea de cabo a rabo pero, mirando de nuevo en la otra orilla, me doy cuenta que la tensión del hogar no desapreció ni desaparecerá, más bien se ha intensificado, concentrándose ahora en mi suegro quien ha quedado entre la espada y la pared ya que el nuevo inmobiliario será de dimensiones más reducidas y de una sola planta para evitar potenciales accidentes debido a la avanzada edad de ambos. No sólo tendrá que acostumbrarse a un espacio más pequeño en el que no podrá encontrar sus acostumbrados “refugios” donde guarecerse de los ataques de su mujer, sino que tendrá que renunciar a lo que es parte de él, de su espíritu. Sólo un coleccionista o alguien sensible a la cultura y al arte puede advertir esto. Tendrá que renunciar a su colección particular y, lo más grave, habrá perdido su voluntad, su capacidad de decisión y su libertad.


Related Posts

No comments have been added to this post yet.

Leave a comment

(required)

(required)


Information for comment users
Line and paragraph breaks are implemented automatically. Your e-mail address is never displayed. Please consider what you're posting.

Use the buttons below to customise your comment.


RSS feed for comments on this post | TrackBack URI