Algunos especulan que la demora en la aprobación de las solicitudes hechas por los jóvenes españoles de menos recursos para acceder a la ayuda económica ofrecida por el Gobierno, responde a una descoordinación entre la Consellería y el Ministerio de Vivienda. Otros, que las trabas burocráticas han sido impuestas con el objetivo de retardar el proceso de entrega, así como para beneficiar a un menor número de usuarios.
Luego de que el Gobierno aprobara la entrega de la “renta básica de emancipación”, equivalente a 210 euros, el número de solicitudes diarias que reciben las autoridades encargadas fácilmente sobrepasa las 1000. Se conoce que al final del día suelen ser aprobadas solo la mitad de estas, lo cual viene causando un gran descontento entre la población.
Ante esto, algunos miembros de la oposición se han pronunciado afirmando que la medida popular adoptada por José Rodríguez Zapatero, ad portas de los próximos comicios, terminará por salirle muy cara. La razón que alegan es el descontento social generado desde que el Gobierno comenzó a entregar la renta mensual de 210 euros. Para comenzar, los costos de alquiler en varias zonas del país están acrecentándose a consecuencia del aumento de la demanda. El aumento se encuentra entre los 50 y 200 euros dependiendo de la ciudad donde se desee alquilar.
En segundo lugar, las trabas burocráticas y las decenas de requisitos que debe cumplir el solicitante solo consigue que el proceso de aprobación y entrega sea mucho más dilatado.
Finalmente, a un grupo de integrantes del partido nacionalista no se les ha ocurrido mejor idea que protestar para que la ayuda por concepto de alquiler ya no tenga límite de edad y alcance a toda la población. Si ayudando a un sector de la población los alquileres comenzaron a dispararse, imaginemos qué pasaría si la ayuda llegara a cualquier grupo etario. Por otro lado, esto es imposible de realizar, ya que el Gobierno no puede solventar la vivienda de todos. Pedir eso es un imposible.